Nueva cerveza hecha con oro Gold Faust

Hecha en la República Checa, una cerveza con oro puro disperso en ella es la nueva receta de los tecnólogos de bebidas checos. El primer lote de 60 botellas de la cerveza ‘Gold Faust de 24 quilates’ ha sido vendido bajo pedido en pocos minutos después de que fuera embotellada. El cervecero Marek Pieton, tuvo la idea de mezclar la cervecería con joyería a partir de la tradición de un cariño especial hacia la cerveza e incluso sus componentes básicos, que es muy propia de la República Checa. “Se suele decir que la cerveza es nuestro oro líquido —dice el inventor— ya que del lúpulo se dice que es el ‘oro verde’. Fue por eso que pensé en elaborar una cerveza oro”.

La técnica de fabricación es muy simple. En cada botella se coloca una lámina muy sutil, de dimensiones 8 por 8 pulgadas de oro puro, es decir de 24 quilates. El chorro de cerveza entrante bajo presión la rompe en trocitos diminutos hasta que se obtiene una suspensión de oro.

Cada botella de 0,7 litros contiene tan solo 18 miligramos de oro, el efecto visual hace que el consumidor vea suspenderse el oro en la cerveza, incluso antes de abrirla. Las partículas de metal son bien visibles en el envase y ‘se inflaman’ tras cada sacudida con millares de chispas doradas. La impresión que se produce en quien la observa es mágica: precisamente a ella se refería Pieton, cuando buscaba un nombre ‘alquímico’ para su producto.

Marek admite que hay gente en la que su bebida despierta el esnobismo, hasta que hablan de una profanación de las tradiciones cerveceras checas, que datan de la época medieval. Pero la demanda del mercado deja atrás todas esas críticas. El empresario afirma que el segundo lote de la cerveza Gold Faust será mayor.
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