Leyendas del ron

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Cuenta la leyenda, que por el año mil quinientos, un gran pirata llamado Sir Francis Drake (tal vez el pirata mas grande de toda la historia), asaltó un barco proveniente de Las Américas, que llevaba una carga de botellas con un veneno mortal ...

Pero además, transportaba el cargamento mas precioso de toda la historia: una botella con agua proveniente del ´Manantial de la Vida Eterna`, Nunca se supo bien como llegó la botella a aquel barco. Solo se sabe que Drake y sus corsarios atacaron el barco. Y durante la batalla, esta valiosa botella se mezcló con las otras 99 botellas de veneno del cargamento.

Igualmente, todo el botín fue llevado a la Isla Tortuga. Esta isla era una tierra solo habitada por piratas. Sin gobierno, sin leyes. Sin nada mas que respetar que la honorabilidad ente compañeros. Y quien faltara a esta única ley, sufriría el único castigo que se imponía en la isla: ´la muerte`...

Las botellas fueron guardadas en una vieja y olorienta taberna del puerto. Cada nuevo pirata que llegaba escuchaba la misma historia: ´entre las 100 botellas de aquella pared, una le daría vida eterna, las demás, la muerte`. Algunos jóvenes piratas se animaban a pedir un vaso, de una botella que ellos mismos debían elegir. Pero todos encontraban el fin de sus vida en forma inmediata, en aquella mítica taberna.

Hasta que cierto día, un viejo pirata propuso una idea a todos los parroquianos: ´tomarían prisioneros en los barcos que saqueaban, y les harían probar de cada una de las botellas hasta dar con la que contenía el preciado elixir`. ¡Era una idea excelente! ¡Las chicas que daban sus servicios lo victoreaban, todos los piratas de la sucia taberna lo aplaudían! Todos menos uno.

En una silla del fondo, se encontraba el legendario corsario Francis Drake (nombrado caballero por la reina Isabel I). Acaba de llegar de un viaje, en el que logró ser el primer inglés en dar la vuelta al mundo. Se encontraba festejando con su tripulación por todos los tesoros robados durante su travesía.

Drake, que había escuchado atentamente al viejo pirata, sin siquiera levantarse de su silla dijo con voz calmada ´Nunca envíes a otra persona a tomar tu lugar frente a la muerte, mi estimado compañero`.

Todos los piratas acallaron sus voces, era muy respetado, todos lo admiraban. Y el que no lo admiraba, le temía. El viejo pirata se sintió ofendido, y levantando su mirada hacia el fondo dijo: ´Muchos hablan de valentía desde una cómoda silla. Pero pocos se atreven a hacerlo frente al verdadero peligro`.

Drake no dijo nada, simplemente se levantó. Acomodó el pistolón en su cintura y se acercó al pirata. Todos los presentes seguían atentamente y en completo silencio los eventos. Del otro lado de la barra, un grasiento y hediondo cantinero se le acercó. Drake le pidió un vaso y una botella, de esas que estaban en la pared del fondo. El cantinero inmediatamente puso un sucio vaso sobre la barra, pero no se animó a elegir una botella.

Asi que le preguntó cual de todas debía sacar. Drake, que mantenía su mirada fija en el viejo pirata hablador, pronunció: ´Que la elija él`. señalándolo con un movimiento de cabeza. Este ya habia olvidado totalmente la ofensa, y solo sentía temor.

No por sus pistolas, sino por la responsabilidad que veía venir. Pero parado frente al mas grande de todos los mares, entendió que no debía desafiar su pedido. Asi que temerosamente señaló una botella de entre todas.

El cantinero retiró el corcho, sirvió un poco de aquel líquido amarillento en el pequeño vaso, derramando un poco sobre la barra. Drake, sin quitar la vista de su desafiante, tomó el vaso y lo bebió de un solo sorbo ¡demasiado dulce para mi! dijo. Y se volvió a su silla del fondo, con la misma seriedad con la que se había levantado. Los demás piratas comprendieron: Drake no cayó muerto. Por lo tanto, había descubierto la botella mas buscada.

Todos gritaban, agitaban sus bebidas en alto, victoreaban el nombre de Drake una y otra vez, las jóvenes prostitutas lo besaban, el viejo pirata hablador golpeaba su hombro, sus compañeros lo aplaudían. Entonces el cantinero le acercó la botella hasta su mesa ¡suyo, señor`.

Pero Drake puso su mano por delante, y le dijo ´Mi vida está en los mares y con mis compañeros de batalla, y con ellos afrontaré la muerte. Ellos compartieron su vida y su sangre conmigo, yo haré lo mismo con ellos. Reparta esta botella entre todos los piratas`.

El cantinero sorprendido, le hizo notar que no alcanzaría la botella para todos los presentes. Drake le respondió ´Mi buen amigo, ponga este líquido junto con otra bebida que todos los piratas beban, y asi aseguraremos un justo reparto`.

El cantinero comprendió el mensaje. Destapó nuevamente la botella, y vació un poco en cada uno de los barriles de la vieja taberna. Todos contenían ron. Esa noche todos los piratas bebieron. Por la mañana, el resto de los toneles fue repartido en distintos barcos y distribuido por el mundo, a todo aquel marino que reconociera como compañero a Francis Drake. ¡Eran cientos!.

La leyenda termina diciendo que aquellos toneles se fueron vaciando por todos los mares y continentes. Pero hay algo que la historia no aclara: si de todos esos toneles alguno logró sobrevivir hasta estos años.

Entonces yo pienso: tal vez uno de esos toneles logró sobrevivir. Y tal vez por esos hechos fortuitos y mágicos de la vida y sin entender cómo, es el mismo de donde proviene esta botella de ron que hoy tengo en mis manos. Tal vez este Cuba libre que hoy llena mi vaso, contiene parte de ese elixir de la vida. Tal vez por eso es que mientras mas ron bebo, mas vivo me siento.

¡No lo se! Solo puedo asegurar que hoy me gustaría levantar mi vaso y brindar por aquel pirata al que ´la vida eterna le pareció algo demasiado dulce para su gusto`. Que a pesar de ser asesino y ladrón, respetaba el mas sagrado de los vínculos: ´el de la amistad`.
leyendas del ron
Otra leyenda del ron...

El Kraken es una criatura marina, una especie de pulpo o calamar que vive a 3.000 pies por debajo de la superficie del océano y que siglos atrás emergía de las profundidades para atacar barcos y devorar marineros. Al menos es lo que dice la mitología escandinava.

Según la leyenda, un barco que transportaba un cargamento de ron especiado desde el Caribe a Noruega sufrió los ataques de una de estas bestias marinas y nunca llegó a su destino. Todos los marineros murieron y los todos los barriles de ron que transportaba el barco quedaron destrozados.

Todos excepto uno, que, todavía impregnado de la tinta negra del ataque, fue ofrecido a la reina de Noruega en forma de disculpas por el cargamento perdido.

Desde entonces, ese ron es conocido como Kraken y ´no respetar a Kraken es no respetar el mar`, dicen los marineros.

En Barman in Red / Leyendas del Tequila
En Barman in Red / Misterios en las tierras del tequila

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