Leyendas sobre los nombres de los cocteles

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¿De dónde viene el nombre de los cócteles?, un arsenal para insustanciales charlas de barra de bar. Porque a veces, muy a menudo de hecho, uno necesita zambullirse en la fresca piscina de la cultura popular para salir algo reconfortado ...

El cóctel no es sólo una bebida, es todo un mundo de referencias, sabores y colores que rebosa, como cabe esperar, de un espíritu lúdico-festivo y un tipo de creatividad muy particular. ¿Nunca os habéis preguntado quién le pone el nombre a los cócteles y en base a qué criterio? En ocasiones, los caminos de la etimología son inescrutables, o están llenos de historias apócrifas y leyendas en su mayoría no contrastadas. A veces el origen tiene una explicación aburrida o directamente absurda. Los cócteles son, en definitiva, como la vida misma.

Que mejor manera que empezar por el famoso por tiempo inmemorable, el Martini es el trago más glamuroso, chic, versátil y sensual de todos, con una historia tan interesante como sus variaciones que inspiran a beberlo en compañía. Es bueno descubrir historias detrás de los nombres de los cócteles y así 'beber' la inspiración de quien creó un elixir. En el caso del Martini, hay varias versiones de su origen y fecha de inicio:

Algunos enólogos,  dicen que el primer experimento comenzó en Holanda en el año 1500 para crear una bebida medicinal compuesta de enebro y el zumo de bayas destiladas, maceradas en aguardiente. La llamaron 'ginebra' y tuvo muy buena aceptación y hay pudo nacer el primer Martni.

Otras teorías lo ubican en Italia, donde se mezcló ginebra con vermut, e Inglaterra, donde dicen adoptó su nombre del rifle Martini & Henry usado por el ejército británico, que daba un disparo seco, limpio y certero como el trago.

En América, varias ciudades de Estados Unidos se disputan su paternidad. Por ejemplo, a principios del Siglo XX en Nueva York, un barman de apellido Martini que trabajaba en el hotel Knickerbrocker, inventó la mezcla para ofrecer a sus clientes un aperitivo seco. Mezcló mitad de ginebra y mitad de vermut con unas gotas de naranja; enfrió su fórmula y la sirvió en una copa triangular helada, que con el tiempo derivaría en la imagen con la aceituna.

Otra leyenda data de fines del Siglo XIX en la ciudad de Martínez, California, donde un rico minero ofreció una recompensa  de oro al bar de Julio Richelieu a cambio de un estupendo cóctel. El minero eligió como ganadora a una mezcla de 3 partes de gin y una de vermut rojo con una aceituna adentro, y la  bautizó 'Martínez' en honor a la ciudad, que en ese entonces era un pueblo.

Otra leyenda cuenta, hace muchos años un barman acostumbraba poner a sus tragos un nombre relacionado con el cliente para quien lo había preparado. Un día una persona salió muy contenta por una mezcla de ginebra con vermut que el cantinero le había preparado. Este no sabía su nombre pero sí que se dirigía al pueblo californiano de Martínez, así que bautizó su trago como 'Martínez', que en inglés suena como marteenee. Cada primavera, los habitantes de la bahía de San Francisco festejan en honor a su 'Dry Martini'... y si te animas aquí tienes la receta ´Martini` y el vídeo ´Martini`.

El Daiquiri, esta bebida de origen cubano, se bautizó en honor a la región de Daiquirí de esta isla, donde unos ingenieros de minas crearon este cóctel con la excusa de combatir las fiebres tropicales. Sí, claro…

El Destornillador, tan mecánico nombre se debe a unos operarios norteamericanos contratados en unas perforaciones petrolíferas en Oriente Medio en los años cincuenta. Cuentan que disponían de un buen cargamento de zumo de naranja como sustituto del agua de mala calidad de la zona. Un día se les ocurrió añadirle un poco de vodka y, como no tenían nada más a mano, lo removieron con un destornillador.

El Bloody Mary original tenía una de aquellas miradas que parecen querer recordarte que tienes resaca. María la Sanguinaria era el sobrenombre de la María Tudor, la reina María I de Inglaterra, así conocida por la severa represión que impuso a mediados del siglo XVI. Por entonces en Rusia ya se bebía vodka (diminutivo de “agua” en ruso), pero el cóctel no se inventaría como lo conocemos hasta los años veinte del siglo pasado. Algunos dicen que fue en el París de Picasso y Hemingway (un célebre bebedor), y otros, que fue años más tarde en Nueva York.
Manhattan, poco misterio acerca del origen del nombre de este cóctel, que según cuentan se inventó hacia 1870 en el Manhattan Club de Nueva York. Curiosamente, si en lugar de whisky americano (bourbon o whisky canadiense) utilizamos whisky escocés, el cóctel pasará a llamarse Rob Roy.

Mojito, mojo en Cuba se refiere sobre todo a la salsa picante de origen canario que la gran emigración española introdujo en la isla caribeña.

Cosmopolitan, se creó en San Francisco en los sesenta, y se especula que su nombre alude a lo variado del origen de sus ingredientes.

Sex On The Beach, el nombre es bastante explícito, y como cabía esperar el cóctel se inventó en un bar de playa, concretamente en Ft. Lauderdale, en Florida, hacia 1987. Cuenta la leyenda que el fabricante de una marca de licor de melocotón ofreció un incentivo al bar que consiguiera vender más botellas de su marca. Un camarero tuvo la idea de que en lugar de servir los típicos chupitos, sería una mejor estrategia convertirlo en el ingrediente de un cóctel. Cuando se le planteó cómo bautizarlo, se le ocurrió hacerlo en honor a las dos cosas por las que la gente acudía a aquella población.

Margarita, hay muchas versiones sobre a quién honra el nombre de este cóctel. La más plausible es que se inventó hacia 1940 en honor de una tal Margarita Henkel, hija del embajador de Alemania en México, aunque la más glamourosa es la que la atribuye a la actriz Rita Hayworth, cuyo verdadero nombre era, recordemos, Margarita Carmen Cansino, de padre sevillano.

Negroni, Florencia, 1919. El conde Camillo Negroni acude a su bar habitual y le pide al camarero que le ponga su cóctel habitual, un Americano (vermut rojo, Campari y soda), pero que esta vez se lo haga un poco más fuerte. El camarero decide sustituir la soda por ginebra, y el resto es historia. El éxito fue tal que la familia Negroni decidió crear su propia destilería.

Mai Tai, por fin una explicación sin margen de controversia: “Maitai” en tahitiano significa “muy bueno”, lo que expresó el primer bebedor de este cóctel, allá por los años 40.

Caipirinha, la cachaça es una variante del ron blanco típica de Brasil, y caipira es el término que se utiliza para designar en la lengua indígena tupí a los habitantes del interior del Estado de Sao Paulo, y de una manera más coloquial a los campesinos brasileños. Caipirinha es, pues, un diminutivo de caipira y alude claramente al origen de los ingredientes.

Cubalibre, aunque el nombre es elocuente en sí mismo, hay un baile de cifras entre la invención del cóctel y el origen de la palabra. “¡Cuba libre!” era el grito de guerra de los soldados cubanos durante la guerra de independencia con España. Como todo el mundo sabe, Cuba se libró del yugo español en 1898, pero no fue hasta 1900 que los americanos llevaron la Coca-Cola a la isla. En cualquier caso, “cubata” es la degeneración coloquial de la palabra cubalibre, que finalmente pasó a denominar cualquier combinado elaborado a base de licor y refresco.

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