Te has preguntado alguna vez: Qué es la cerveza sin alcohol?

¿Qué es y cómo se elabora la cerveza sin alcohol? ¿es un producto natural, tal como la convencional? ¿se pierde algo en su fabricación? ¿por qué sabe diferente? ...


La cerveza sin alcohol es justamente la bebida "alcohólica" que conocemos, pero con una presencia muy reducida o prácticamente nada de alcohol, el producto es completamente natural.

La cantidad de alcohol que una de estas bebidas debe contener para poder clasificar en esta categoría va a variar dependiendo de el país y su normativa al respecto, pero por lo general se considera que una cerveza sin alcohol es aquella que en cuanto a volumen lo contiene en una cantidad menor a un 0,5 por ciento.

También algunas normativas consideran a la categoría con una bajo contenido de alcohol, para cervezas que lo contienen en una cantidad entre un 0,05 y un 0,5%, reservando la categoría estricta sin alcohol para los contenidos alcohólicos menores a un 0,05%.

El asunto es que en la práctica, podemos decir que estos productos no contiene alcohol, lo que ha tomado especial importancia durante los últimos años, con controles a los conductores cada vez más exhaustivos apuntando a una "tolerancia cero", es decir, sin tolerancias en cuanto a los resultados de los exámenes o alcotest que se realizan en las calles.

Si crees que estas tomando un sucedáneo o una bebida de fantasía con sabor a cerveza; la verdad no es así, el proceso de fabricación es el mismo que una cerveza con alcohol, sólo que se le añade un paso adicional.

Repasando los pasos de fabricación para una cerveza convencional, todo comienza mezclando los granos malteados, para luego macerar la mezcla y filtrarla. Posteriormente tenemos la cocción y la introducción de lúpulo. Seguido se refrigera la mezcla y se introduce la levadura, para dar paso a la fermentación y finalmente la "maduración", donde reposa en un recipiente adecuado para adquirir edad y sabor, quedando los residuos al final del tanque utilizado para estos efectos.

Dentro de los pasos anteriores, durante la fermentación se comienza a producir naturalmente el alcohol a partir del azúcar. Es parte del proceso necesario para la fabricación de cerveza, y por lo mismo es que incluso en las bebidas no alcohólicas, no se modifica.

Y llegamos a la pregunta más importante, ¿y cómo se le "saca" o elimina el alcohol? La respuesta es muy sencilla: una manera simple de hacerlo es calentándola, ya que el alcohol tiene un punto de ebullición menor que el agua (ligeramente por sobre los 78 grados C).

El problema que surge con este método, es que la aplicación de calor en el producto terminado modifica su sabor (esto responde en parte el por qué sabe diferente, aunque también la presencia misma del alcohol es un factor relevante), y una forma más refinada de eliminar el alcohol consiste en disminuir la presión (recordando que a menor presión la temperatura de ebullición va disminuyendo).

Y finalmente se le añade C02, para luego embotellar, logrando así producir cerveza sin alcohol.

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